Embarazo
Embarazo: primer trimestre
El primer trimestre del embarazo se caracteriza sobretodo por ser el periodo en el cual la futura mamá experimentará los clásicos síntomas del embarazo. Empieza un largo camino tanto para los padres como para el bebé.
Los síntomas del embarazo como los mareos y los vómitos pueden aparecer desde el primer mes y no desaparecer hasta el final del primer trimestre.
Otros síntomas comunes son pequeños dolores en los pechos, orinar con mayor frecuencia y dolores abdominales similares a los que se tienen durante la menstruación.
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Embarazo: segundo trimestre
El segundo trimestre del embarazo es probablemente la etapa del embarazo que más se disfrute. Desaparecen los típicos síntomas del embarazo y se notan los movimientos del bebé. Una ecografía en el quinto mes hace posible conocer el sexo del bebé.
El segundo trimestre del embarazo es el que más se disfruta por diversos motivos:
- suelen desaparecer los típicos síntomas del embarazo: las ganas de orinar se irán haciendo cada vez menos frecuentes, desaparecen las náuseas y los mareos
- se considera que el embarazo está afianzado y son pocos los casos en los que se presenta un aborto en este periodo
- tu cintura se engrosará y tu vientre comenzará a abultarse, haciendo evidente el embarazo
- percibirás los movimientos del bebé y sus patadas, podrás averiguar el sexo del bebé si lo deseas.
Embarazo: tercer trimestre
El tercer trimestre constituye la recta final del embarazo, cuando la futura madre se empieza a preparar para dar a luz a su bebé. El feto sigue aumentando de tamaño y peso, y sus sistemas corporales terminan de madurar. La madre puede sentir molestias, pues sigue aumentando de peso y empieza a tener falsas contracciones (llamadas contracciones de Braxton-Hicks).
Durante el tercer trimestre, es conveniente empezar a participar en un curso de preparación para el gran día, en especial en el caso de primeros embarazos. Si piensa amamantar al bebé, puede ser de ayuda tomar una clase de lactancia.
Durante el tercer trimestre, el feto sigue aumentando de peso y tamaño. Los pulmones están aún madurando y el feto empieza a colocarse de cabeza.
Por otro lado, algunas mujeres experimentan molestias que van en aumento. A medida que el feto crece y ocupa la cavidad abdominal, algunas futuras madres empiezan a tener dificultades para inhalar profundamente o para encontrar una posición cómoda para dormir durante la noche, mientras que otras no sienten molestia alguna mientras esperan con anhelo la llegada de su nuevo hijo o hija.